Cuando los espectadores del mundial de fútbol entiendan con claridad el nombre de los goleadores, Oliver Sahm habrá realizado un buen trabajo.
Porque el experto en acústica de estadios deportivos trabaja en la filial de Bosch EVI Audio, cuyo distribuidor surafricano Prosound (Pty) Ltd. ha equipado nueve de los diez campos del mundial con una técnica de megafonía de última generación. “En total hemos suministrado más de 1.000 altavoces a Prosound en Sudáfrica”, dice Sahm: “Sólo en Johannesburgo se han integrado 154 altavoces de Electro Voice en el tejado del estadio”. También en los pasillos y en las instalaciones externas es Bosch el que da el tono con más de 1.300 altavoces de bocina adicionales de la marca Dynacord.
Cada estadio entre Ciudad del Cabo y Pretoria “era un proyecto individual”, dijo Sahm. “Las soluciones estándar no eran posibles aquí”, así que los técnicos del emplazamiento de Electro Voice en Straubing (Alemania) tuvieron que recrear la mayor parte de los estadios con sus altavoces respectivos en modelos de 3D. Luego tuvieron que trabajar – junto con los ingenieros del socio comercial sudafricano – mucho tiempo en el concepto hasta que “todas las tribunas tuvieran un sonido uniforme y comprensible”.
Es verdad que Sahm lleva ya muchos años trabajando en esto – pues Electro Voice ya equipó los estadios más importantes del último mundial que se celebró en Alemania – pero sigue disfrutando mucho: “Cuando escucho por primera vez una instalación de megafonía, con un sonido limpio y perfecto, en un enorme estadio – se me pone piel de gallina.”
Al menos hasta que suenen las Vuvuzelas, esos instrumentos de viento de plástico sudafricanas, entonces la piel de gallina cede al sonido de los elefantes.